PSICÓLOGOS Y PROBLEMAS
Por: Luis Eduardo Daza
El psicólogo es un profesional que tiene un perfil muy característico en nuestra sociedad. Hace uno veinte años la frontera que la separaba de otras profesiones, particularmente con la psiquiatría era ambiguo, a tal extremo que ambas se reclamaban funciones inherentes. Ahora tal ambigüedad ha desaparecido y ambas parecen conformes y cómodas con las funciones que les cupe en la sociedad.
Los psicólogos se diferencian unos de otros por la actitud y las habilidades con las cuales enfrentan los problemas que les presentan las personas que los consultan, sean niños, adolescentes o adultos. Por un lado tenemos a los psicólogos adaptativos y por otro a los sensibilizadores de la conciencia.
Los primeros promueven la adaptación del hombre a su medio, colocan dentro de su objetivo central una concordancia entre las necesidades del individuo y las exigencias del medioambiente. Como se sabe, el hombre es la única especie que ha trasladado su adaptación desde el plano biológico al plano simbólico, esto significa que sus estructuras mentales han de ser capaces de prever, regular, coordinar y ejecutar acciones tendientes a aligerar las tensiones cotidianas que acompañan a los humanos en su rutina. Cuando esta capacidad simbólica fracasa sobrevienen los problemas, que pueden pasar a expresarse de diversas formas: acné en el rostro más bello, insomnio, bajo rendimiento escolar, violencia familiar, fobias, inseguridad, reacción ansiosa, etc., etc., etc. Lo primero que hace un psicólogo adaptativo frente a la persona que le presenta un menú de problemas consiste en persuadirlo a cambiar, es decir, que intente adecuarse a las circunstancias que están generando las tensiones que sufre, y que por razón de deficiencias conductuales estas tensiones se embalsan provocando un desborde emocional expresado en síntomas. Hay psicólogos adaptativos en nuestro medio muy eficientes, que consiguen en un breve plazo, reinstaurar la paz mental de sus consultados, sin que tenga que pasar por el doloroso y adormecedor tratamiento medicamentoso.
Los psicólogos sensibilizadores de la conciencia promueven la lucidez del individuo o de la colectividad. Advierten que los problemas de los hombres devienen de situaciones estructurales enquistadas en la sociedad. No es al individuo al que hay que cambiar, sino a la sociedad. Es esta la razón por la cual en Latinoamérica, los dictadores de la década de los setenta consideraron a la psicología como profesión sospechosa dado que trabajaba sobre la lucidez de la mente, en otras palabras, que las personas adviertan con extrema claridad y criticidad de dónde provienen sus problemas. Mientras que los psicólogos adaptativos, aún con su extrema eficiencia, promueven el statu quo (lo establecido, el orden de cosas), los sensibilizadores de la lucidez tienen una lucha frontal contra el sistema, no expresada en términos políticos, sino científicos. A éstos se los encuentra principalmente haciendo docencia universitaria.
En una institución educativa (generalmente privada) un psicólogo adaptativo intenta “corregir” a los estudiantes díscolos y perezosos, intentan suplantar lo que ellos consideran una deficiencia conductual por un repertorio de conductas que han dado por llamar asertivas. Un psicólogo sensibilizador de la lucidez parte del hecho de que lo que hay que cambiar no es al alumno, sino la estructura global, característicamente violenta y autoritaria sobre la que descansa la administración de su peculiar forma de educar. El psicólogo adaptativo trabaja para tener contento al patrón, el sensibilizador de la lucidez le pisa los callos; el psicólogo adaptativo promueve la paz, el sensibilizador la crisis, sabiendo que las crisis provocan grandes saltos cualitativos; el psicólogo adaptativo fortalece los viejos paradigmas, los sensibilizadores de la lucidez luchan rabiosamente para cambiarlos; el psicólogo adaptativo es seda, el sensibilizador es agua fría para despertarte; el psicólogo adaptativo es light, higiénico, cuadriculado, ordenado, muy obedientito; el sensibilizador es creativo, impredecible, promueve la espontaneidad y la expresión de tus emociones. El psicólogo adaptativo califica al sensibilizador como caótico e iluso, el sensibilizador califica al adaptativo como decadente y obsoleto. Aún de sus irreconciliables diferencias ambos trabajan sobre estructuras psíquicas que hacen de su trabajo una tarea sumamente compleja. Mientras que un médico trabaja con un ser vivo casi inerte en una sala de operaciones, el psicólogo debe interactuar con seres atormentados, cuya frágil estructura psíquica no evidencia resultados inmediatos a una intervención.
OPINION. ARTICULO PUBLICADO EN EL DIARIO EL PUEBLO DE AREQUIPA.
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